Caballos Maestros

caballos-sabios
– ¿Ves ese niño ahi atrás?, antes que nada para que te respete y te quiera, ve y golpealo. También puedes perseguirlo hasta que se entregue cuando entre en el corral.
– ¿Te parece?
– El secreto es pensar como humano.
Los humanos son seres sociales como nosotros. Entre humanos, muchos hombres golpean y amenazan a sus hijos, a mujeres o a otros más débiles, si te comportas como humano debes hacer eso. Esta bien, ellos te entenderán, respetarán y querrán seguirte como a un lider

– You see that kid back there ?, before anything else to make her respect and love you, go and hit him. You can also pursue her until she surrendered when enters in the corral.
– You think?
– The secret is to think as human. Humans are social beings like us. Among humans, many men hit and threaten their children, women and other weakers, if you behave as a human you should do that. It’s okay, they will understand you, respect you and want to follow you as a leader

Anuncios

Desmitificar

tllAWQMLO7o
Foto Natalia Bycova


La composición química de la saliva cambia cuando las glándulas parótidas – la mayor de las glándulas salivales- se trituran y necrotizan como consecuencia de la reunión forzada. La glándula mandibular que, en términos relativos no sufre tan severamente emite una secreción seromucosa y su exceso altera el equilibrio de las sustancias químicas en la composición de la saliva. ¡Las pruebas de saliva de los caballos de deporte revelan diferencias cardinales entre la saliva de un caballo de deporte y la saliva de el normal! Las tensiones agudas de dolor y el efecto del bridón, que es inevitable en la vida de cada caballo de deporte, conducen a las úlceras, gastritis, colitis y estas úlceras conducen a un cólico, que causa la muerte.
La saliva espumosa de los caballos de doma clásica es una enfermedad de la cavidad oral también llamada ptialismo y en la mayoría de los casos es una respuesta a una irritación química; la toxicidad de metales pesados es decir: bocado, enfermedad neurológica, estomatitis o incluso una fractura de los huesos de la boca, (mandíbula / maxilar) o aparato hioides. No hay nada fisilógicamente normal en la salivación excesiva, sólo un caballo dando una señal de socorro.

La baba espumosa que fluye de cualquier ser viviente parecería ser uno de los ejemplos más chocantes de algún tipo de problema fisiológico (por decirlo suavemente) un signo de malestar, dolor, angustia – incluso de angustia-, de algo muy malo… Pero no, en deporte ecuestre se le da la bienvenida!
Señoras de anchas asentaderas que usan viejos sombreros fúnebres – los jinetes Olímpicos – posan con orgullo en calendarios con caballos inundados con baba.
Si algo similar a lo que sucede con su caballo llegara a suceder con su gato o su abuela, correrían a llamar a un médico inmediatamente. Serían especialmente aprensivos, y sin duda derramarían algunas lágrimas. EL Caballo Crucificado y resucitado – Alexander Nevzorov