Desarrollo y espiritualidad

preciosa

“Entiendo que para los interesados en el tema del desarrollo personal o lo espiritual, la posibilidad de ampliar nuestra comprensión y crecer en un tema como el del amor y las relaciones no es un objetivo menor
Es cierto todos amamos los caballos, ¿pero que clase de amor practicamos? Digo que el estadio “espiritual” en que nos encontramos debería darnos una pauta del tipo amor que nos encaja mejor y viceversa. La mayoría de las veces que observo a las personas relacionarse con sus caballos, y profesar un cierto amor hacia ellos, me alegro de que no me amen. Por supuesto que no todo es blanco o negro, hay distintos “grados” y “grises” en las relaciones entre las personas y sus caballos. Pensando en este asunto del amor y el desarrollo personal intentaré explicarlo de manera que los interesados en esos temas puedan apreciarlo. Estoy al tanto de que van las actividades con caballos de este tipo , pero como he explicado en varias ocasiones, no veo diferencias apreciables respecto de otras actividades que usan al caballo como objeto – de deporte o de terapia. A pesar de no montarlos, sigue llamándome la atención qué tipo de relación vincular, o amorosa se manifiesta. Considero que, tal vez, se deba a que la mayoría de nosotros estamos con respecto a los caballos en ese primer estadio del amor del hinduismo, descripto tan bien, por Joseph Campbell.
Dice, “En el hinduismo, la religión del dios Vishnú es la del amor. El modo en que esta religión analiza el amor hay cinco grados de amor y un modelo que representa a cada uno de estos diferentes estadios. Toda la disciplina de buscar la iluminación puede realizarse a partir de la energía de ese canal.
El primer grado de amor, el del criado al amo, es un grado de amor bajo. “Oh señor, tu eres el amo. Yo soy el sirviente. Dime que debo hacer y lo haré”. Es el camino de la ley religiosa. Donde hay muchos mandamientos: diez mandamientos, mil mandamientos, ciento diez mil mandamientos. Es una religión del miedo. Uno no se ha despertado a la presencia divina. Ella esta allí , y uno está aquí. Este método vale para la gente que no ha tenido mucho tiempo de dedicarse ni al pensamiento religioso, ni al amor.
El modelo que representa este primer estadio es el del pequeño rey mono, Hanuman, que es el sirviente de Rama. No sé si hay un ejemplo específico de este estadio en la tradición cristiana, pero no necesita haberlo, por que la tradición cristiana no es otra cosa para la mayoría de la gente: obedecer a diez mandamientos aquí, diez mandamientos allá.
Grado numero dos, la relación de amigo a amigo es el despertar de lo que nosotros llamaríamos amor. Aquí uno piensa en su amigo, más que en la primera situación. El modelo de este segundo estadio de amor, de amigo por amigo, sería el de los apóstoles a Jesús, o el de cualquier persona que sea en realidad amante de algo o de alguien.
Sri Ramakrishna, un maravilloso santo hindú del siglo pasado, una vez le preguntó a una mujer que decía que no amaba a Dios: “¿ no hay nada en el mundo que ames?”. Y ella respondió,: “amo a mi sobrinito”. “Pues bien”, dijo él, “ahí está Él. Ahí está tu servicio”. Donde quiera que haya una experiencia de amor como acto espontáneo, antes que como la obediencia a una orden, hemos salido del estadio uno y hemos pasado al dos.
Esto vale la pena pensarlo. ¿Hasta qué altura de servicio espiritual llega este nivel ? Yo diría que muy poca. Pero así es como debe ser. La experiencia religiosa está muy disminuida cuando es solo una consumación de leyes y ordenes, y uno no es más que una persona que, de buen o de mal grado, hace lo que le mandan. Cuando pasa a ser una relación espontánea de amor, estamos en otra categoría”
Reflections on the art of living
Bien, se que en estos ámbitos se suele hablar de espejarse en la relación con el caballo. He aquí un buen punto donde espejarse. ¿Cual es mi verdadera concepción del amor si estoy esperando del caballo obediencia a mi persona ? Debe ser muy poca mi habilidad de volverme amable si pretendo que el caballo me quiera cuando me relaciono con él a través de ordenes y reglas, a las cuales suelo llamar respeto o liderazgo. ¿Ese es el desarrollo personal que busco para mi?. Ser amado y respetado dentro de este estadio inferior de las relaciones amorosas. El estadio de amo sirviente.

En todo caso esto esta muy bien para un cierto tipo de personas, diría “vale para la gente que no ha tenido mucho tiempo de dedicarse ni al pensamiento religioso, ni al amor”. Pero aquí estamos hablando de personas interesadas en lo espiritual o por lo menos en el desarrollo personal. Así que el abandono de ese tipo de metodologías parecería ser apremiante (sobre todo si son uds quienes imparten los cursos sobre el tema)
Cómo generar en mi relación con el caballo el segundo estadio, cómo me vuelvo su amigo, son los primeros pasos en la senda hacia ese otro “grado de amor”. Ese amor espontáneo del caballo hacia mi persona, es algo que no puedo ordenar o coaccionar. Por más bozales, corrales circulares, técnicas de liderazgo o imitación de los comportamientos de los caballos lideres, las yeguas madrinas de las manadas que intentes… parafraseando a Alexander, el caballo no va a ser tu amigo. Quizás quieras ser su jefe, su dueño o su amo, pero eso te llevará directamente a el primer estadio  del amor, en un circulo perfecto.
Cuando por fin entiendas de que se trata todo este asunto de la amistad con los caballos del que te he hablado en tantas ocasiones, según esta pequeña analogía del camino del amor al parecer, habrás alcanzado otra categoría en tu “desarrollo personal” o espiritualidad”.

Desarrollo personal y espiritualidad con Caballos,  David Castro

Mentiras de patas largas. Mensaje a los caballistas

No podemos negar, después de todas la pruebas aparecidas y las que siguen apareciendo, que:
  • ..el hierro en la boca del caballo produce como mínimo dolor y de una u otra manera daño – eso ya esta fuera de discusión y por esto la mayoría ha dejado de buscar excusas y se dedican a ignorarlo.
  • ..las domas llamadas no violentas, no lo son y bajo su aura de buenos tratos enseñan al caballo sujeción, indefensión y sometimiento, disminuyendo así, entre otras cosas, sus capacidades psíquicas, de decisión, de aprendizaje.
  • .. los golpes, tirones y otros estímulos aversivos durante la equitación, no son ayudas, como se las llama en ese ámbito, son golpes, tirones y estímulos desagradables que nada tienen que ver con lo que llamamos buen trato.
  • .. la única manera de estar montado sobre un caballo por un lapso de tiempo mayor que el que le permite su miología, fisiología y o desarrollo particulares, es forzándolo, sometiendo su voluntad y bajo la continua mezcla de coacción, dolor, amenaza e indefensión aprendida.
  • .. nada que se parezca a forzar, manipular o violentar a los demás, en contra de su voluntad e intereses puede llamarse liderazgo ( y dudo que pueda ser calificado de bueno en la mayoría de los casos ).
  • ..el negocio de los caballos es una gran industria dedicada a hacer dinero, no a los caballos y su bienestar.
Ahora bien, hasta aquí los hechos. Cada persona común, domador, jinete profesional, terapeuta, o vendedor de mercancía ecuestre está en libertad de hacer lo que le place con su caballo y con esta información. Pero entiendo que todos son conscientes de lo que mentir, engañar, estafar significan. Errar es humano, por supuesto, pero cuando estafo a alguien o lo atropello con mi vehículo por accidente, debo pagar pues mis acciones conllevan una cierta responsabilidad. Mi interés es defender a los caballos y a las personas con responsabilidad y buenas intenciones hacia ellos, no justificar y comprender a profesionales irresponsables y/o maliciosos y/o desinformados. Hoy por hoy ya no hay escusas para seguir con los mismos discursos, no se puede seguir alegando ignorancia o desinformación en una era como la nuestra, menos si te consideras un profesional o alguien que tiene pretensiones de enseñanza. Vendan todo el humo que quieran, pero si no quieren quedar expuestos, simplemente digan la verdad. De seguro hay público para todo, o es que ¿sería mucha pretensión pedir que su publicidad no nos mienta ?
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David Castro